Plantando mi árbol
jueves, 11 de julio de 2024
Buscando semillas forestales
viernes, 14 de junio de 2024
En busca del Hualtaco
Caminar por el
bosque con un sol radiante, es la mejor experiencia que cualquiera puede disfrutar
si viene al norte del Perú. Una buena botella de agua, zapatillas, sombrero y muchas
ganas, eso es todo lo que se necesita.
Una salida por el Bosque Estacionalmente Seco en el caserío el Mango, distrito de Olmos, región Lambayeque, en busca del Hualtaco (Loxopterygium huasango), especie usada anteriormente para fabricar parquet (ya quedan muy pocas).
Es difícil encontrar arboles de Hualtaco cerca de la carretera así que teníamos que caminar, con Marcelino Timana, unas buenas horas. En el camino encontramos un panal de abeja y especies arbóreas como Palo Verde (Parkinsonia praecox), Algarrobos (Prosopis pallida) y Palo Santo (Bursera graveolens). Valió la pena el esfuerzo, les comparto unas fotos.
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| El pasto que cubre el suelo del bosque estaba empezando a secar, la fecha era 15 de noviembre de 2023, la lluvia por causa del fenómeno denominado Yaku, dejo buena cantidad de humedad. |
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| Durante el trayecto Marcelino aprovechó para limpiar las lianas de algunos algarrobos juveniles. |
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| En el trayecto encontramos arboles de Hualtaco y Palo Santo, todos estaban con pocas hojas. Los Hualtacos no eran rectos, estaba torcidos, quizás eso les salvo de ser talados |
jueves, 4 de abril de 2024
Charán
(Caesalpinia paipa)
Una mañana de verano comenzamos a caminar con rumbo a unos cerros por donde discurre el caudal de un río seco, que en temporada de lluvia se convierte en una zona con más agua y humedad. El sitio es pedregoso y con algunas especies forestales diferentes que ya no se encuentran en otras partes del bosque seco, porque en algún momento los talaron.
Aquella caminata la realizamos mi sobrino Mitshue y yo; aun recuerdo el ánimo de mi acompañante por llegar al destino, la base de un cerro lejano que veíamos cada vez que nos sentábamos en la terraza de la casa. Nos animamos a iniciar esta ruta cuando faltaban pocos días para que Mitshue volviera a la ciudad de Lima.Y llegamos, con menos agua en las botellas, pero con muchas ganas de conocer el lugar. La especie arborea que llamó mi atención fue el charán, árbol de tronco muy grueso, de corteza áspera, agrietada en algunas partes por efecto de alguna rama arrancada o mal cortada, de fruto tipo vaina, apetecido por los rumiantes de la zona, entre ellos el caprino.
Como no podía ser de otra manera, decidimos llevar algunas semillas para propagar la especie; no habían muchas para escoger y las pocas que habían estaban muy altas, de todas formas logramos conseguir algunas. Caminamos un buen rato esperando tomar la mejor foto, buscando sombra de rato en rato, revisando la forma de algunos árboles, viendo que también hay animales en pastoreo y potreros donde les dan agua. Así, sin pensarlo pasaron un par de horas.
El camino continuaba y terminaba en el horizonte en las alturas de la sierra, podíamos seguir la caminata y comenzar a subir el cerro, nos tentaba la curiosidad pero el agua se acababa y aun teníamos que regresar, nos esperaba un reparador almuerzo, el cuerpo ya empezaba a exigirlo. Decidimos volver, las fuerzas fueron diezmando conforme el sol arreciaba al medio día. Recordándolo bien, ánimo nunca faltó, estábamos felices, hasta Mitshue casi a medio camino de retorno, con las rodillas adoloridas por el trayecto pedregoso, seguía sonriendo aunque a veces soltaba un ¡au! de dolor. La falta de experiencia de mi acompañante y el uso de unas zapatillas urbanas en vez de unas para caminata, motivaron un esfuerzo mayor por su parte.
Ya en casa, secamos las jarras de agua, había que calmar la sed; botamos los zapatos, nos quitamos todo lo que nos daba calor, y nos sentamos en la terraza para mirar nuevamente al lejano cerro, ahora con una sonrisa de ambos, teniendo la satisfacción de haber conocido un nuevo lugar donde hay varios árboles llamados Charán. No hemos conquistado el Monte Everest, pero cuando conozcan Olmos y el Caserío Santa María del Norte, sabrán de qué hablo.
viernes, 7 de febrero de 2020
El Faique
Hoy me levante temprano y sentado
viendo como inicia el día recordaba cuando dejé crecer unos faiques en el
jardín de mi casa en Olmos, también recordaba que María, la madre de mi esposa,
olmana como ella sola, se oponía rotundamente en ceder un espacio para nuestros
espinudos árboles. Los argumentos de María eran precisamente que aquellos árboles
son espinudos además no sirven para nada. - Mire lo que puede cosechar del faique
- Qué bien, ponlas junto con la comida de las cabras, se las van comer con gusto
- También he podado algunas ramas, se las dejé al alcance de las cabras y se las están comiendo.
- ¡Sí, se las comen y no se hincan con las espinas!
- Ya ve señora María, podemos usar el fruto y las hojas del faique para alimentar el ganado caprino.
- Sí, qué buen árbol y eso que ni lo regamos.
domingo, 26 de agosto de 2018
PROTEJAMOS LA REGENERACIÓN DEL ALGARROBO
Bueno, quiero aprovechar para contar la aventura que tuve con el manejo de la regeneración de algunos individuos de dicha especie. Todo empezó el 25 de febrero de 2017, cuando iniciaron las lluvias por la zona norte del país con motivo del fenómeno de El Niño; cuando germinaron algunas semillas de algarrobo, emergieron pequeños plantones cerca a los corrales del ganado caprino, quise probar la experiencia de tomar esos arbolitos de 5 cm y los llevé a un terreno donde los cuidaría y donde se inició la aventura que aquí les cuento.
Otra alternativa que quedó en buena intención fue usar malla rashell con 50% de sombra. Como podrán ver en la foto siguiente todo quedó en intención, los cabritos le hicieron unos agujeros por donde llegaron al pequeño algarrobo. Debo aclarar que este plantón aun sigue vivo pero maltrecho.
Debe tenerse en cuenta que las lluvias se están dando en buena cantidad en estos últimos años por efecto del cambio climático, lo que se convierte en una oportunidad para la sobrevivencia de estos árboles y mas aun sabiendo que en el 2019 ya se está pronosticando un posible fenómeno El Niño.
domingo, 22 de julio de 2018
Visitando la Comunidad Wee
Wee traducido al castellano significa Sal. Resulta que hace muchos años los pobladores de una comunidad durante sus recorridos para mitallar (cazar) encontraron una pequeña beta de sal en la cuenca alta donde nace la quebrada Cangasa. De acuerdo a la historia que cuenta el apu, fue un gran descubrimiento y en honor a ese hallazgo nombraron Wee a dicho territorio donde se formaría esta nueva comunidad.
-"Never qué pasó hoy, por qué tan tarde
-La lluvia inge, no me dejó salir
-Pero si todos lo días llueve igual y así salimos a campo
-Pero hoy ha llovido mas fuerte ..."
Después de unos días de estar en la comunidad y haber conocido algo de ellos y de los recursos naturales que les brinda su bosque, llegó la hora de despedirse, Wee es un lugar muy hermoso, los días quedan cortos para conocer todo su bosque. Por suerte para los viajantes, la noche del día anterior se desató una lluvia que no paró hasta las 10 a.m del día siguiente, eso provocó la crecida de la quebrada y facilitó la navegación en cualquier rumbo. Gracias Dios por llevarme a tan maravilloso lugar.







